Estaba
recostado en la bañera cuando el agua abrazó mi rostro.
Así me encontré caminando por la cornisa de un blanco bosque, en un silencio
solemne, sulfuro insensato, donde las ramas de los arboles se encontraban encendidas;
sus hojas grises como brasas en asfixia. Vi cientos de senderos que atravesaban
el bosque, queriendo recorrer todos, escogí el más cercano, también busque
atajos, y me encontré en un espiral que en el fondo me esperaba con las brasas
de mi conciencia para comerme vivo, de a poco. Pero no fue calor suficiente,
supuse que necesitaba la luz del sol.
Te esperé, intente escalar cada tronco, añoré alcanzar cada copa que paso por
mis ojos, pero fue inútil, al igual que esperar abrigo de tu sombra cuando me
diste la espalda aquella tarde de mayo, donde las hojas caían mas pesadas sobre
el suelo de mi realidad.
Pero mis tobillos derramaron su fuerza por sostener mi cadáver entre el espeso
barro, que como raíces, se aferraba a
mis zapatos viejos.
Caí de rodillas y solo atiné a observar el celeste resplandor del firmamento,
cuando en mi mirada se reflejo la cadencia del flote de un ave en vuelo.
Sonreí.
Y una gota como disparo se estrelló contra mi frente, una lanza disidente se
clavaba en mi pecho, como un susurro.
Como un intenso baño de agua caliente.
martes, 21 de agosto de 2012
Ceder
Junté camelias perfumadas en colores para
tu ausencia, no fueron suficiente
Junté todas mis lagrimas de plata para bañar tu rostro, no fueron suficiente
Incineré todas mis ropas para acariciarte, no fue suficiente
Extirpé mis brazos para que me abraces, no fue suficiente
Me desollé vivo. Y fue demasiado tarde.
Junté todas mis lagrimas de plata para bañar tu rostro, no fueron suficiente
Incineré todas mis ropas para acariciarte, no fue suficiente
Extirpé mis brazos para que me abraces, no fue suficiente
Me desollé vivo. Y fue demasiado tarde.
Percepción I
Vi como una polilla encontró una flor, le susurró muy bajo al oído que alguien la seguía, y que sus alas eran hermanas de sus pétalos.
La flor la besó, y dio refugio a su tesoro de ceniza.
Ahora ella también se resguarda de la luz.
El problema, es que hay días que me siento polilla.
La flor la besó, y dio refugio a su tesoro de ceniza.
Ahora ella también se resguarda de la luz.
El problema, es que hay días que me siento polilla.
Naufrago
Viajaba sin destino, por las aguas mas espesas en este invierno de almas mojadas por la nieve, ¿Que tan identificado por una de ellas? Mis pestañas blancas no me permitian ver en la profundidad que me encontraba, las sirenas cantaban mi nombre, y no me amarré como aquel Ulises olvidado, soy simplemente un hongo tan errante como las aguas que me tragan y las operas de mi interior se quedan sin voz, lo desafinado se apodera de mi.
Por mas que intente, las praderas solo se encuentran mi mente, y las lagrimas se desdibujan en la marea. Me abrazo a las ultimas notas de aquel piano que retumba aun en mi, mientras abandonado en lo oscuro me tropiezo, y mi rostro lleno de miserias sonrie en lo profundo, mi salvacion eres sal maldita por la luna. se divisa un profundo coral que aclama mi nombre como el tormento de este solido aire que me alimenta, y este espacio no deja espacio a mis ideas de escape de estas paredes, estos acuosos ladrillos verdes, contaminados de mas verde aun, tan solo un roce con mis pies, y el infinito se retuerce para entrar en mi pecho apatico y fragil.
Qué hermosa se ve la vida desde lo profundo!
Y finalmente el musgo se seco en la palma de su mano, y su voz encarnizada solo pudo ejecutar algunas tristes melodias, un crimen a sus lagrimas mas humedas, y una salvacion para su tan sinuoso camino...
Por mas que intente, las praderas solo se encuentran mi mente, y las lagrimas se desdibujan en la marea. Me abrazo a las ultimas notas de aquel piano que retumba aun en mi, mientras abandonado en lo oscuro me tropiezo, y mi rostro lleno de miserias sonrie en lo profundo, mi salvacion eres sal maldita por la luna. se divisa un profundo coral que aclama mi nombre como el tormento de este solido aire que me alimenta, y este espacio no deja espacio a mis ideas de escape de estas paredes, estos acuosos ladrillos verdes, contaminados de mas verde aun, tan solo un roce con mis pies, y el infinito se retuerce para entrar en mi pecho apatico y fragil.
Qué hermosa se ve la vida desde lo profundo!
Y finalmente el musgo se seco en la palma de su mano, y su voz encarnizada solo pudo ejecutar algunas tristes melodias, un crimen a sus lagrimas mas humedas, y una salvacion para su tan sinuoso camino...
No te pedí
Porque
yo no te pedí que vinieras, la carne estaba cruda y el vino todavía soñaba con
la luz del sótano, sin aviso abriste la puerta, ese crujir de la madera llego a
mis oídos como un clavo seco, oxidado como mis venas.
Corrí mi vista.
Mire la silla vacía del rincón (la que oye mis plegarias al silencio).
También el rojo mantel (el que cada mañana envuelve mi cabeza hasta las asfixia).
Porque yo no quería oírte, solo quería esperarte al lado del fuego, con los pies en agua caliente,
pero esta tarde el balde estaba vacío.
Llegaste.
Y solo te esperaba una nota hecha trisas.
Y el pan duro te miraba fijo desde la mesa.
Corrí mi vista.
Mire la silla vacía del rincón (la que oye mis plegarias al silencio).
También el rojo mantel (el que cada mañana envuelve mi cabeza hasta las asfixia).
Porque yo no quería oírte, solo quería esperarte al lado del fuego, con los pies en agua caliente,
pero esta tarde el balde estaba vacío.
Llegaste.
Y solo te esperaba una nota hecha trisas.
Y el pan duro te miraba fijo desde la mesa.
Cinco poemas para el destierro
I
Me mataría diez veces
para ahogar mi embrión
en el barro.
O para,
desnudo,
poder abrir la jaula.
Me mataría diez veces
para ahogar mi embrión
en el barro.
O para,
desnudo,
poder abrir la jaula.
II
Hoy me tocaré con la luz apagada,
jugaré a las escondidas con mi sombra
e incendiaré la puerta que conduce al muro.
Para ver
si esta vez
hacinado o sin aire
me puedo
encontrar.
III
Creí que la tierra me sanaba,
pero pude caminar sobre el agua
y alcance a regar la anemona en mi espalda.
Lo que no tiene solución
Es que a veces creo que me parió la muerte
y que la vida me ahogó a los 21.
IV
Hoy fue un día ávido
hoy la doncella se masturbó oliendo flores de roció
hoy lloro el que cava tumbas en silencio
hoy mire mis manos sucias
y encontré mis alas.
V
Soy
esa duda de saberse nube,
o reflejo,
o estanque.
Soy
esa duda de saberse nube,
o reflejo,
o estanque.
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